PUNTOS CONVERGENTES

No cesa de sorprenderme  que reiteradamente  me pregunten al dictar  conferencias en el exterior porqué el Arte Colombiano no es más violento. Es como si el público esperara ríos de sangre fluir y cuerpos descuartizados plasmados en telas e instalaciones. En primer lugar no creo que podemos hablar de la existencia de un “Arte Colombiano” ni considero tampoco que se le pueda atribuir al arte  nacionalidad alguna  solo por el hecho de producirse en un lugar determinado. Aunque es bien posible desarrollar expresiones artísticas netamente formales y depuradas de ese delicioso bagaje emotivo que nos ha moldeado en todas nuestras etapas formativas, hay hechos y factores que nos influencian como vectores predominantes en el desarrollo sicológico de cada cual .Resultan así las múltiples expresiones artísticas no siempre dependientes de un legado regional. Sin embargo las obras aquí expuestas fueron seleccionadas expresamente por su temática nacional.

 De ahí que la idea de esta página invite a explorar ciertos aspectos. Cabe decir que me parece inadecuado que se “use” la tragedia que vivimos como estrategia de “marketing” ,peor aun cuando lo hacen los propios artistas. Si bien es importante  que se den a conocer los hechos, resulta penoso el magnificarlos sobre todo cuando hay un beneficio comercial.

 Colombia transpira creatividad por cada poro de su gran superficie. Desde la consolidación de múltiples formas de expresión características de cada grupo indígena gestadas en siglos anteriores a la colonización,”domadas” y condenadas por técnicas pictóricas europeas hasta la ilimitada diversidad actual. Del inspirador paisaje surgieron múltiples respuestas. Con paletas venecianas, florentinas,”Ecole de Paris, entre otras, se moduló la luz del trópico. Algunos artistas locales partieron en dirección opuesta. Regresaron con nuevas técnicas y una nueva visión, Andrés de Santa María, Gonzalo Ariza con sus diagonales brumosas y pinceladas Sumi-O,el grupo “Bachué” con su temática social…Fascinados por la fauna y la raza se consolidaron Leopoldo Richter y Guillermo Wiedemann. El arte “popular” adquirió también  una nueva dimensión .Edgar Negret y Eduardo Ramirez Villamizar con sus vivencias norteamericanas de los 60’s retomaron formas precolombinas, para citar solo unos cuantos.Las imágenes

 Colmado de símbolos e íconos propios que pertenecen  a esta compleja identidad, este país es el que menos inmigración ha tenido en el contexto Latinoamericano después de su conquista. Las tendencias y las modas van pasando , quedando una constante: el febril dinamismo artístico que hace que aún en conjuntos residenciales homogéneos, después de una semana de entrega a sus propietarios, no quede una sola puerta del mismo color!

 

Iirs Ramler Stein
Octubre de 2005