"...He saw this room and all in
it from far. He saw the couch,
the boy, and his own frame cast
down against the couch, and he
become a clearer presence to
himself..."

LORENZO JARAMILLO - óleos - Sala de exposiciones Sotavento

Decir que la obra de un artista es única, equivale a reconocerla comoajena a lo normativo sin negar sus vínculos con el espíritu imperante del momento. Lorenzo Jaramillo transita a través de códigos y sistemas alusivos cambiantes. Estas alusiones resultan de combinaciones aleatorias de elementos pictóricos y temáticos y conceden prioridadalternativamente a la elaboración intelectual o a la efusividadsentimental.

Este proceso selectivo implica una actividad mental continua, ejercicio antinaturalista y disciplina militante en el desarrollode su obra. La imagen surge de prácticas representacionales, impulsadas por un "Sturm und Drang" interior. Es la configuración física de lo que concibe espiritualmente. Parte del sujeto, destilando su esencia a fin de concentrarse en la actividad puramente artística en un formato y material particular. Jaramillo recicla atemporalmente teorías y conceptos formales a través de una composición de fuentes históricas, de referencias musicales, de puntos geográficos. Transforma esta materia prima heredada en producto definido. La ejecución es momentáneamente intuitiva. El enfoque de la obra reside en el despliegue personal de los componentes en barroca y sensual exploración de múltiples modos expresivos. Establece códigos individuales en cada serie y etapa.

La mancha de tinta negra levita graciosamente a través de la superficie del papel en homenaje a Gershwin. Sus "Crazy Giris" aparecen diariamente en nuevos escenarios dispuestos en el siglo XVIII por Hokusai. De pronto, la mancha se limita por una línea violenta que invoca cierta calidad fauvista. Con una explosión cromática intensa, los rasgos son esbozados rudamente, Jaramillo invoca a Hoffman, al ángel, al "Der Blue Reiter", a Pessoa.

Son estas imágenes simbióticas las que revelan sus complejas actitudes hacia la identidad artística e intención pictórica desmenuzando las fuerzas motoras y ejecutantes, Jaramillo no se limita a empastar o a ensuciar el espacio. En difícil tarea para un artista joven, despliega símbolos que reflejan los aspectos fragmentados de su vida interior en honesta actitud. Madurez difícil de alcanzar existiendo un material tan complejo y difícil de digerir.

.Sin Título, 1987, óleo sobre tela, 100 x 70 cm.